Reforestación productiva

Reforestación productiva
La reforestación productiva busca acoger familias o comunidades que anhelen proteger el medio ambiente, cultivar oxigeno y desmantelar en cierta forma el calentamiento global a través del establecimiento de familias arbóreas que tengan la capacidad de ayudar a las familias o comunidades a mejorar el sostenimiento del componente familiar y al mismo tiempo embelleciendo el entorno poblacional o rural a fin de poder hacer parte de quien amamos el mundo que Dios creo para el usufructo de sus creados.
Dios nos ordena que ejerzamos dominio ambiental para proteger la tierra y en la biblia nos da instrucciones para ejercer dominio ambiental. Existe una relación directa entre la manera en que los seres humanos hacen el bien, obedeciendo los mandatos de Dios y el destino de la tierra.
“Y sucederá que si obedecéis mis mandamientos que os ordeno hoy, de amar al Señor vuestro Dios y de servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, El dará a vuestra tierra la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia tardía, para que recojas tu grano, tu mosto y tu aceite. Y El dará hierba en tus campos para tu ganado, y comerás y te saciaras. Deuteronomio 11:10-15”
El programa de reforestación productiva, se tornará especialmente en proyectos con las Gobernaciones, alcaldías y Juntas de acción comunal especialmente, asi como con las comunidades étnicas indígenas para ayudar al proceso nutricional en su entorno.
Le invito a llenar el siguiente formulario y anexar los requerimientos para que se solicitud sea tenia en cuenta para estudio, evaluación y aprobación, bienvenidos.
our Testimonial
Contrary to popular belief, Lorem Ipsum is not simply random text. It has roots in a piece of classical Latin literature from 45 BC, making it over 2000 years old. Richard McClintock, a Latin professor at Hampden-Sydney College in Virginia, looked up one of the more obscure Latin words, consectetur.
Cathy Henderson
Team Member
Contrary to popular belief, Lorem Ipsum is not simply random text. It has roots in a piece of classical Latin literature from 45 BC, making it over 2000 years old. Richard McClintock, a Latin professor at Hampden-Sydney College in Virginia, looked up one of the more obscure Latin words, consectetur.













